miércoles, 11 de febrero de 2009

Un sábado diferente en San Antonio de Areco...


Pueblo de Vagues


Tren abandonado en Vagues


Vieja estación de trenes


Gaucho en Areco.


Arroyo de Areco


Recreación de vieja pulpería "La Blanqueada", al lado del Museo Güiraldes. Si se fijan los gauchos de cera tienen pañuelos rojos en la cabeza típicos del período Rosista.


Otoño prematuro en Plaza de Areco (no se puede creer que es febrero)


Flor de Areco


Yo en la Plaza.


Los papás de Rodri en "La Esquina de Merti"


"La Esquina de Merti
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"La Esquina de Merti
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"La Esquina de Merti
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"La Esquina de Merti
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Tony en "La Esquina de Merti"

Este sábado decidimos ir a Areco con los papás de Ro, para alejarnos un poco de la gran ciudad y entrar en contacto con la naturaleza y lo conseguimos.
Vale la pena ir a Areco porque esta muy cerquita de Buenos Aires a solo 100 km y se puede ir sólo a pasar el día.
Llegamos bastante tarde, porque no podíamos levantarnos, ya que Ro había trabajado la noche anterior. Así que nos fuimos directo a almorzar a "La esquina de Merti" que es una antigua pulpería ubicada en la plaza central de Areco. Esta muy bien ambientada, comimos muy bien (asado y Ro pastas) y además sacamos un montón de fotos del lugar.
Luego dimos varias vueltas con el auto y nos fuimos a pasar la tarde a la vera del arroyo entre los árboles y el canto de los pájaros y a seguir comiendo mientras tomabamos mate (jajaja).
Antes de irnos, pasamos por el pueblo de Vagues que es mucho más pequeño, tranquilo y menos turístico que Areco. Nos encantó y allí conocimos la vieja estación de trenes. Por donde caminaras se sentía el canto de los pájaros.
Ya de noche, volvimos a Buenos Aires con un poquito más de paz interior.

sábado, 24 de enero de 2009

Para ver más fotos de Cusco y del Valle Sagrado...


IMG_1647
Cargado originalmente por flaviaramos
Hay que hacer clik en esta foto y se mostrará el álbum de Flickr

jueves, 22 de enero de 2009

Lima una hermosa ciudad


Plaza Mayor en Lima


Yo en el Larcomar

Ro en la playa

Plaza del Amor


Restaurante en el que comimos en Lima

Relamente tuvimos muy poco tiempo para conocer Lima (un solo día entre vuelo y vuelo). Pero por lo poco que vimos podemos decir que es una ciudad con gran encanto y digna de conocerse. Cuando bajamos en el aeropuerto nos comentaron en la secretaría de turismo que la forma más segura de viajar era hacerlo en taxis, pero como eran muy caros nosotos lo hicimos en buses (colectivos) y combis locales por pocos pesos y sin problemas solo el miedo por la alta velocidad que tiene todo el tráfico en Lima.
En la terminal tomamos un colectivo hacia MiraFlores para ver el mar, allí caminamos unas cuadras hacia el Larcomar, una especie de shopping al aire libre pero con una vista espectacular del mar. Adonde comimos un risoto de langostinos gratinados que estaba buenísimo. Luego caminamos todo por arriba del mar hacia el faro pasando por la plazoleta del Amor. Realmente hermoso y todo extremadamente cuidado y limpio.
Hicimos el recorrido de vuelta bajando a la playa, allí me moje por fin, vestida y todo, con las aguas del Pacífico. Volvimos a subir y nos tomamos un bus que nos dejó en el centro histórico y fuimos a la Iglesia San Francisco que estaba llena de gente vendiendo y reparando niños dios. Caminamos y vimos también la Plaza Mayor, la Catedral y el Palacio de Gobierno. De ahí, nos tomamos un dos buses para volver al aeropuerto, luego de haber vivido el viaje de nuestras vidas y aún con más ganas de seguir conociendo Latinoamérica por dentro.

Copacabana, La Paz e Isla del Sol


Foto sacada desde el botecito a pedales


En la Plaza Murillo

Foto de La Paz desde el Alto

El Alto

Foto sacada desde la lancha de nuestro bus cruzando el estrecho

Vista desde la Isla del Sol

Paisaje en la Isla del Sol

Atardecer en Copacabana

Iglesia de Copacabana

Entrada a la Iglesia


Copacabana es un lindo pueblito boliviano a orillas del Lago Titicaca, que se encuentra a 4hs de bus desde Puno (Perú). El pueblo se encuentra a 525 km de Cuzco, es muy tranquilo y está lleno de mochileros y artesanos. En él se puede subir al calvario (nosotros no pudimos porque Ro tuvo fiebre los tres días que estuvimos y prometimos hacerlo si algún día tenemos nuestro departamento), visitar su iglesia de estilo manierista en la que se encuentra la virgen de Copacabana (toda la construcción es realmente impresionante), alquilar un botecito a remo con forma de cisne como hicimos para pasear por el lago y comer unas truchas espectaculares como también hicimos en un kiosquito de playa a los pies del Titicaca.
Un día nos tomamos un bus a la Paz que está a 4 hs de viaje por 17 bolivianos cada uno (la mitad en pesos argentinos). Solo pudimos estar 3 hs en La Paz porque teníamos que volver a tomar otro bus a Copacabana a las 18hs que era el último que salia, pero valió la pena la experiencia y el viaje mismo. En él había unas vistas espectaculares del Titicaca desde arriba y cruzamos el estrecho de Tiquina en bote mientras el bus lo cruzaba en una balsa. A la vuelta lo cruzamos en la balsa dentro de la combi en la que viajamos.
La Paz nos pareció bastante caótica para nuestros ojos, no había semáforos, mucho ruido y el smog se sentía en los ojos. En el Alto vimos mucha pobreza pero el apoyo a Evo era totalmente indiscutido y nos contaron que la ruta que hicimos de Copacabana a La Paz fue mejorada en estos años porque antes era muy peligrosa. Fuimos a la Plaza Murillo en donde se encuentra el Palacio Presidencial, la sede del Congreso de la República y la Catedral. La Plaza estaba llena de camarógrafos y periodistas que nos enteramos estaban esperando que saliera Evo, nosotros no pudimos esperar porque teníamos que volver.
Otro día tomamos la excursión en bote hacia la Isla del Sol a 20 bolivianos o sea 10 pesos realmente muy barato por 4 hs de navegación ida y lo mismo de vuelta. Creo que fue el único día con grises de todo el viaje ya que aunque la isla sea hermosísima tuvimos algunos inconvenientes. Cuando contratás la excursión no te avisan que en la isla te cobran el acceso a la parte norte 10bolivianos por persona, el guía 10 más y cuando estas caminando los 11 km entre la parte norte y la parte sur te quieren cobrar 5 más luego de una abrupta subida a 4000 de altura y muy cansados, diciendo que ellos no tienen nada que ver con la parte norte y muchas cosas más. Luego te tratan de cobrar nuevamente para acceder a un templo pero no fuimos.
El problema no es el dinero, sino la falta de organización, la forma bastante prepotente por lo menos en la parte sur y la desunión entre los mismos habitantes de la isla. En Perú te cobran bastante más, pero te avisan y se unen para que pagues todo junto, por ejemplo en el bt o cuando contratas la excursión a las islas. Deberían tomar esto como ejemplo, no puede ser que te embarques sin saber cuánto te van a cobrar puesto que quizás la gente no lleva dinero y así no sería tan violento para el turista. Además, las ruinas deberían estar más cuidadas, había gente sentada sobre los muros y en todas las ruinas peruanas si alguien se apoyaba en un muro inca le tocaban el silbato y lo hacian salir y acá nadie les decía nada. Por otro lado, la isla tiene unos de los mejores paisajes que vimos en nuestra vida.

martes, 20 de enero de 2009

Puno, Uros, Amantani y Taquile


Hombres de Taquile





Despedida en Amantaní



Yo con ropa típica en la fiesta




Bajando del Pachatata




Nosotros en el Pachatata


Vista desde nuestra habitación en Amantaní


Nuestra habitación en Amantaní



Balsa e islas de totora


Islas de los Uros


Ro en la isla que bajamos


Llegamos a la terminal de Puno el 2 de enero a las 5 am y allí un hombre nos ofreció la excursión de Uros, Amantani y Taquile durmiendo en Amantani en una casa de familia con las comidas incluidas a s/ 70. Muchísimo más barato de todo lo que nos habían ofrecido por internet. Así que aceptamos y nos llevó en un taxi hasta la agencia Inka Tours y de ahí al puerto en donde nos embarcamos primeramente hasta las islas flotantes de los Uros.
Los Uros hace miles de años que fabrican sus islas con la planta de totora. Son aproximadamente 34 islas en las que viven más de 900 personas. Al pisar la isla se siente un suelo muy esponjoso y resulta increíble pensar como tanta gente puede vivir haciendo sus casas, sus balsas y hasta sus islas con la totora. Una vez en la isla, el presidente de ésta nos explicó cómo las fabrican y nos invito a embarcarnos en una de sus balsas, para cruzar a la otra isla por un costo de s/ 5.

Luego, nos embarcamos hasta Amantaní sin dejar de maravillarnos por el Lago Titicaca. Amantaní es una isla de 9 km2 que está del lado peruano del Titicaca, a tres horas de navegación desde Puno. En ella viven más de 3000 personas, no hay electricidad, agua corriente ni gas. Viven de lo que cosechan, pero hoy en día el turismo es parte de sus ingresos.

En Amantaní, nos esperaba Ricardina que nos iba a hospedar en su casa y a compartir su almuerzo y cena con nosotros.
Apenas llegamos fuimos a su casa, nos mostró la sencilla habitación en que ibamos a dormir(pero con una vista espectacular del lago). Comimos sopa de quinua y verduras hervidas y nos fuimos a ascender con el guía a una montaña sagrada llamada Pachatata (padre tierra). Enfrente se veía la montaña de la Pachamama. Fue difícil pero valió totalmente la pena.

A la noche comimos a la luz de una vela junto a la familia que nos conmovió por su hospitalidad y después fuimos a una fiesta preparada para los turistas en la que nos vestimos con ropa típica de la isla y bailamos.
Al otro día desayunamos temprano en la casa de Ricardina, de quien nos despedimos y nos fuimos rumbo a Taquile. Para llegar al pueblo de esta isla hay que subir 533 escalones a casi 4000m de altura. Llama la atención lo bien organizados que estan en la isla, por ejemplo cada familia da al mercado de artesanías algunas de sus producciones y las venden de forma comunitaria (a precios caros a nuestro parecer); también fuimos a un restaurante a comer truchas y nos explicaron que se rotan las familias en la atención de los restaurantes de la isla para que así todos tengan un ingreso. El sistema comunitario también se veía en la tenencia y rotación de las zonas de cultivo para todas las familias de la isla. Ojalá más gente pueda aprender de la organización y la distribución de la riqueza de los pobladores de Taquile.

A la tardecita con la panza y el corazón lleno partimos en un viaje de más de 3hs nuevamente hacia Puno.

domingo, 18 de enero de 2009

Año Nuevo en Chincheros










El primero de enero decidimos ir a Chincheros que era lo que nos quedaba por conocer del Valle Sagrado, para llegar nos tomamos una combi local en la Av. Grau a 4 soles. Apenas llegamos nos dimos cuenta que había un clima de fiesta pero nos dirigimos a las ruinas que no eran quizas tan imponentes como otras que vimos, pero la naturaleza y el paisaje eran realmente sobrecogedores e invitaba a largas caminatas a pesar de la llovizna que por momentos se tornaba lluvia constante. Es importante destacar, que muchas de las terrazas de cultivo incaicas estaban actualmente cultivadas.
Ya a la tardecita vimos que todo el pueblo estaba reunido fuera de la Iglesia que está pegada a las ruinas, las mujeres hacian una ronda y los hombres otra, en el centro estaba la sagrada hoja de coca, muchos cajones de cerveza que pasaba de boca en boca y también en el centro un balde gigantesco con chicha que me invitaron y me anime a probar.
Todos estaban felices y festejando, sacandosé fotos entre ellos y con bandas de músicos. Luego nos contaron que era por la asunción del nuevo alcalde.
La vuelta de Chincheros a Cusco no fue tan sencilla porque como era un día de fiesta las combis no iban cargadas sino cargadísimas de gente y los taxis locales con más o menos 10 personas. Nos tomamos una combi en la que no se podía respiran por 3 soles con cincuenta pero la experiencia valió totalmente la pena. Viajar abre la mente y enriquece el espíritu y este pequeño viaje al Valle Sagrado sin dudas lo hizo.

Fin de Año en Cusco "La locura total"





Ese día conseguimos un restaurante que tenía vista a la Plaza de Armas en la que a las 12 todos empiezan a correr 12 vueltas. Había gente de cualquier lugar del planeta, aunque creo que con el alcohol que tenían encima y la tormenta torrencial no contaron bien todas las vueltas. Igualmente era la locura total y la alegría era desbordante, una fiesta como nunca antes vimos, la gente corría y gritaba en todos los idiomas, mientras los cohetes explotaban a sus pies. Fin de año en Cusco es altamente recomendable y estamos muy felices de haber estado allá. No creemos que las fotos puedan expresar el clima que se vivía pero lo intentamos.